Tu libertad y tu nombre no admiten improvisación. Te defendemos en todo el proceso penal acusatorio —de la carpeta de investigación al juicio oral— y representamos a las víctimas que buscan justicia.
En cada etapa del proceso, por tu libertad y tu nombre.
Defensa desde la investigación ante el Ministerio Público, antes de que el caso llegue a un juez.
Defensa en la audiencia inicial: control de detención, formulación de imputación y vinculación a proceso.
Lucha contra la prisión preventiva y por medidas cautelares menos lesivas que te permitan llevar el proceso en libertad.
Defensa técnica en el juicio oral, con teoría del caso, interrogatorios y desahogo de pruebas.
Promovemos amparo contra actos que violan tus derechos: órdenes de aprehensión, autos y resoluciones.
Representación de la víctima como coadyuvante para que se investigue, se sancione y se repare el daño.
El proceso penal se rige por la presunción de inocencia y el debido proceso. Cada detención, imputación y prueba debe cumplir requisitos estrictos; un acto ilegal puede excluir pruebas o derribar la acusación.
Defensa técnica en cada audiencia, ante el juez de control y el tribunal de enjuiciamiento.
Intervenimos de inmediato en la detención o citatorio para resguardar tus derechos desde el primer minuto.
Construimos la teoría del caso y la estrategia de defensa o de coadyuvancia según tu posición.
Te defendemos en cada audiencia, peleando las medidas cautelares y, en su caso, el juicio oral y el amparo.
Buscamos la libertad, la exclusión de pruebas ilícitas o, para la víctima, la sanción y la reparación.
Respuestas directas sobre plazos, suspensión y vías de defensa.
En materia penal cada hora cuenta. Cuéntanos tu caso ahora y actúa con una defensa técnica desde el primer minuto.